No puedo dejar de pensar

….En él..

Cuantas…cuantas veces habré pasado por ahí…

Hombre a la vista, se acerca…una segura de si misma, se dice..por favor, yo con este tipo? Anda ya! Menudo chulopiscinas…

Y ves como él poco a poco se acerca,…

primero te quedas extrañada, escéptica al acercamiento,… luego te ries cada vez que llega un whatsapp suyo…

y al final acabas embobada, mirando el teléfono móvil esperando a que te diga algo, a que se conecte, a que te responda…a dios sabe que.

El caso es que tú, que 2 semanas antes estabas tan tranquila, centrada en tus asuntos,  tus proyectos y te sentías tan feliz de empezar a concretar todo eso que te ilusiona y ves lo bien que manejas la situación… (Ya sea la 1º vez que aparece ese hombre en escena, o la 2ª.. aquel que una vez te dejó porque no tenía claro lo que quería, no estaba preparado o en proceso de recuperación de una ruptura anterior…).

El caso es que piensas que bien,  no  me afecta que haya vuelto a mi vida, aunque hayamos estado juntos hace 2 días no pienso en él…Te sientes orgullosa como nunca…

Pero han pasado 3 semanas y empieza a generarse en ti una ansiedad, una obsesión, un control de la situación…y todo eso que creías tener superado, esa dependencia…resulta que sigue ahí, en el momento que has levantado las barreras, resulta que esa persona sigue siendo más importante para ti de lo que tú pensabas. Y eso te cabrea enormemente, porque te das cuenta en el fondo, que no eres esa mujer independiente que creías ser, que no necesita a ningún hombre, más bien te empiezas a ver como la mujer sumisa que espera a su marido durante todo el día ansiosa y tiene la casa perfecta a la espera de su llegada.  Esa, cuya existencia no tiene ninguna validez sin la presencia de un hombre, que es la que la valida, la que gracias a su mirada, ella se ve.

Suena fuerte verdad? Pero acaso no te has sentido así alguna vez?…

Es ese miedo que no quieres ver y prefieres encerrarlo en el armario en una caja al fondo de todo, o bien bajo tierra…y si puede ser, a 3m de profundidad mínimo.

Francamente creo que es mejor coger al fantasma de las sábanas e invitarlo a un café a merendar…a fin de cuentas o hablas con él o te va a estar atormentando día tras día, noche tras noche, dando golpecitos a la puerta esperando que le abras la puerta para salir…

Si lo sé, tú estás pensando, diooos que se CALLEE!! Que se Vayaa!!! No te quiero escuchar, DÉJAME EN PAAAAAZ!!!!

Y él arre que arre, abremeeee ABREMEEEE!!!!

Y susurrándote, ha pasado 1 día…y aun no te ha llamado!!! JA JA…con risita incluida…

Si es que no le importas, lo ves,…ya te advertí! Solo quería jugar contigo, no tenía con quien quedar y le pasaste aquel día por la cabeza, no hay más…De nuevo te has vuelto a ilusionar de una fantasía que no tiene ni pies ni cabeza.

El caso es que aunque suene a tragicomedia,  a película barata de tarde de domingo, creo que no ando lejos de cómo nos hemos podido sentir más de una vez.

Si estoy escribiendo esto es porque yo misma me pregunto cómo mujeres inteligentes, guapas, con trabajo,  independizadas o no, que no dejan de formarse,  y mínimo con 2-3 actividades extras se sienten tan inseguras frente al hombre que les gusta y aquí me incluyo.

Es la sensación de sentir que toda la energía masculina la hemos desarrollado y potenciado a base de chupar energía a nuestro potencial femenino.

Entre nosotras no nos apoyamos, nos criticamos, nos juzgamos.

La soltera a la casada, la seductora  a la “recatada” y la discreta, sería, rígida.. crítica de chica fácil a esa que va a por lo que quiere sin complejo alguno.

Como vamos a sentirnos seguras de nosotros mismas si no somos capaces de valorar las múltiples “diosas” que habitan en nosotras. Si en vez de reconocerlas como se merecen, castigamos como criminales a las que expresan lados que no hemos querido explorar en nosotras.

El caso es que nos cuesta salir de lo conocido, de nuestro patrón.

Yo soy esto y no soy aquello.  Cuando tú eres mucho más de lo que crees ser, simplemente has renegado a la totalidad por tal de sobrevivir en tu entorno.

De pequeña aprendiste que más te valía ser de una manera o lo ibas a tener difícil. El caso es que eso solo tenía que ser una defensa no una armadura que al final acabó oxidada incapaz de ser quitada bajo ninguna circunstancia.

Tal vez tú que tan cabreada estás de lo que ese hombre te hace sentir, es la gran oportunidad para mirarte de cerca, ver realmente donde estás y saber que en tu camino dejaste alguna compañera, alguna parte de ti que realmente era importante y tú no creiste necesitar.

Un viejo proverbio chino dice “El miedo llamó a la puerta, la confianza abrió y fuera no había nadie.”  Que cada vez que un miedo llame a tu puerta, atiendas para escuchar lo que te quiere expresar.  Que esa otra parte de ti no se sienta abandonada, sino escuchada y atendida.

Y solo con ese gesto, verás que vuelves a fluir, con confianza y serenidad, un poco más completa… puesto que donde antes habitaba la guerra empezó a morar la paz.

Ana CalderónAna Calderón  Artista, Terapeuta Gestalt y formada en Astrología Psicológica.

Combina sus conocimientos en terapia, arteterapia y astrología psicológica en pos del crecimiento personal y el desarrollo del potencial que aguarda en el interior de las personas.

Más información sobre Ana Calderón ; Contacta: contacto; consulta terapéutica: Consulta

Otras consultas: clica aquí

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s